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¿Atleta Profesional o Influencer Profesional?


¿Atleta Profesional o Influencer Profesional?

Suele ser  tema de conversación en charlas donde coincidimos con chavales que empiezan en esto, con profesionales o con aficionados de toda la vida y la verdad que no sabemos bien donde situarnos a la hora de defender una tesis u otra, es como el pez que se muerde la cola…sin sponsor no hay dinero, sin dinero no hay carreras y sin carreras no hay éxitos. Y es que no encontramos la armonía entre ambos ya que nos supone un dilema ver deportistas desenvolviéndose, de mejor o peor manera, a la hora de intentar devolver el rédito publicitario esperado por sus sponsors en redes sociales, a las que nos hemos visto abocados en los últimos tiempos y que por desgracia, bajo nuestro punto de vista, puede “obligarles” a actuar en cierto modo como "influencers", siendo en realidad atletas profesionales o jóvenes deportistas con el objetivo de serlo. 

Todo esto tras ir viendo  como algunas marcas optan por elegir a un tipo de deportista u otro en la que soportar gran parte de su imagen publicitaria y dar un toque de calidad adecuado a su producto.
Alcanzar y mantener el nivel  que exige el mountain bike profesional actual requiere de un esfuerzo y sacrificio máximo durante el 150% de su tiempo, cosa que sabemos por experiencia, y es que este deporte es así de puñetero y para estar en los puestos TOP con regularidad en las competiciones más importantes y llegar a ser un corredor “de los buenos”, todo lo que pueda causar una deriva mental de la preparación física y concentración necesaria para rendir al máximo (y un poco más allá) quizá no sea lo ideal. 
Por eso nos planteamos si los compromisos a los que algunos corredores se comprometen con las marcas que les apoyan podrían aumentar la dificultad para alcanzar sus metas deportivas al adquirir la necesidad de estar continuamente pensando y buscando huecos de tiempo, prácticamente diarios, para atender este compromiso en las redes. 

Está claro que cada persona es un mundo y puede que quizá haya quien esté preparado para poder abarcar más trabajo del exigido por esta disciplina ciclista, pero por lo que vemos y seguimos en este mundo, nos preocupa de alguna manera que sobre todo los jóvenes piensen que el postureo y la preocupación por sus seguidores pueda ser hasta una prioridad para ellos, cosa que nos asusta un poco. Cuando en realidad solo los mejores son los más grandes por sus logros deportivos y de donde realmente deben tomar ejemplo y dejar de imitar otras actitudes que seguramente no suman en este objetivo.
En cuanto a la figura del “influencer biker” es para nosotros muy respetable, pero sí que hay que distinguirla de lo que es un ciclista profesional “de verdad”. Es muy respetable para nosotros, como decimos, este trabajo que desarrollan dándole el estilo propio con el que cada personaje enfoca este deporte, creando y enseñando historias cotidianas de su vida, actividades en diferentes tipos de eventos, retos, etc… todo ello embadurnado con bastante humor y buen rollo, reflejo de como los aficionados a la bici de montaña afrontamos nuestro hobby y por eso muchas veces nos identificamos de forma directa. Por todo ello y sobre todo por la gran cantidad de followers que arrastran hace un buen coctel atractivo para que algunas marcas puedan ver un beneficio publicitario en redes… cantidad frente a calidad, podría ser el lema, si faltar el respeto a la cantidad. 

Nosotros nos consideramos de la vieja escuela, seguimos a los profesionales por sus meritos  y carrera deportiva, nos alegramos y compartimos de sus éxitos y aunque si nos gusta seguir algo de su día a día no es una cuestión que necesitemos a diario. El ejemplo podrían ser bastantes corredores y corredoras, que a todos nos vienen a la cabeza, de los que no necesitamos mil historias para saber lo que son, también debemos tener en cuenta que muchos de ellos dejan el tema de sus RRSS en manos de profesionales y agencias de communitty manager que además sacan un gran partido y rendimiento económico de su imagen, con la ventaja de desvincularlos personalmente de este trabajo. Esto nos parece una idea genial a nivel de imagen salen reforzados  y para el rendimiento del corredor suele ser una ventaja disponer de todo su tiempo para prepararse a tope. 
Por otra parte Consideramos que los influencer si pueden dedicar tiempo y esfuerzo en realizar buenos videos, en contar historias divertidas e incluso instructivas para el aficionado, pero esto no debe confundir a los chavales que quieren ser ciclistas y saber que ese no es el objetivo real de un deportista. Si que actualmente es una vía de escape para ciclistas que ya se han retirado de la competición profesional y que arrastran a sus fans de toda la vida, aprovechando este tirón para poder “vender” mejor en las redes, seguramente porque tienen un mercado en esta disciplina a la hora de ganarse un plus económico importante sin necesidad de demostrar ser los mejores a la hora de entrar en meta.   

Otra de las controversias sería el dinero que los sponsor dedican a los influencer, por otra parte lógica si lo que buscan en publicidad, en vez de emplear ese apoyo en potenciar escuelas y equipos MTB que es de donde sale realmente la cantera y de donde deben salir grandes deportistas que el día de mañana puedan ser el escaparate real para la afición, acompañado de que en las federaciones hacen lo que pueden aunque tienen aún mucho margen de mejora, en este caso hablamos de los nuestros. No vaya a ser que estemos creando más jóvenes influencer que puros ciclistas sin olvidar que esto es un deporte olímpico colmado de atletas profesionales que militan en equipos profesionales que participan en la Copa del Mundo sin los que esta disciplina ciclista que tanto nos apasiona no existiría, cosa que con solo con las redes sociales no se consigue. 

Lamentablemente en este deporte “darlo todo” no suele ser necesario para estar arriba, no es suficiente, por eso forma parte de los deportes más duros a nivel de exigencia y calidad en su conjunto en el que todos los detalles cuentan. 

Por lo tanto nos hacemos estas preguntas: Los éxitos deportivos (nivel TOP) ¿son compatibles con una actividad personal muy prolifera en redes sociales?  Alcanzado cierto nivel ¿es aconsejable delegar en mano de profesionales este trabajo y centrarse más en la preparación? ¿Tienen ventaja los bikers que hacen esto o directamente no interactúan tanto en redes sociales?   
La verdad que es algo complejo
¿Vosotros que opináis? Dadnos vuestra opinión en los comentarios de nuestras redes sociales
PD: Os hemos dejado algunas fotos de algunos de "nuestros influencers" favorios :-)

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